Las huelgas estudiantiles en Chile

Durante la primera mitad del año 2006, comenzaron en Chile una serie de movilizaciones estudiantiles que tuvieron grandes repercusiones en todo el país. Las movilizaciones empezaron exclusivamente dentro del sector de los estudiantes de institutos, pero no tardaron en extenderse y recibir el apoyo de amplios sectores estudiantiles de todos los niveles. Lo que comenzó de la mano de exigencias específicasmain_1200, como la gratuidad de la Prueba de Aptitud Académica, pronto se extendió a reclamos de tipo más general, abarcando la problemática educativa general del país.

El día 30 de mayo se convocó a una huelga nacional estudiantil, que no sólo incluyó a estudiantes de institutos sino también a colegios de formación técnica y algunas universidades, con lo que el número total de estudiantes en huelga se calcula en aproximadamente un millón en todo el territorio nacional. Siendo ya sin duda el principal tema político en el país, la entonces presidente Michelle Bachelet convoca a los estudiantes para discutir los términos de la protesta y llegar a un acuerdo.

Luego de las negociaciones, el sector estudiantil se manifiesta disconforme con la oferta del gobierno nacional, y llama a una segunda huelga, esta vez con el apoyo de estudiantes universitarios, los gremios de profesores y hasta de los profesionales de la salud.

Sin embargo, y a pesar de los esfuerzos realizados, el acuerdo no se termina de concretar. La relación entre los estudiantes y el gobierno nacional no es buena. Pese a lograr medidas como garantizar la gratuidad y calidad de la educación pública como derecho constitucional, la modificación de la LOCE (Ley Orgánica Constitucional de Enseñanza), o la creación de un ente regulador educativo, las negociaciones no marchan bien.

Luego de mucha tensión, que incluyó violencia en las calles y represión por parte del cuerpo de Carabineros, los estudiantes deciden de todos modos rechazar la propuesta del Ministerio de Educación, y la huelga se mantiene en pie.